ARZHEL

 

 

EÓN PRECÁMBRICO

 

 

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL CUERPO PLANETARIO: LA TIERRA

ERAS: AZOICA. ARCAICA. PROTEROZOICA. La Luna. La célula. La célula madre.


EÓN PRECÁMBRICO

DE BOLA INCANDESCENTE A CUNA DE LA VIDA


Es el periodo geológico más largo y en él la Tierra se formó, estabilizó y aparecieron los primeros organismos vivos. Ocupa el 80% de la historia de la Tierra y abarca desde hace unos 4.600 millones de años hasta hace unos 580, es decir, 4.000 millones de años.

 

EL EÓN PRECÁMBRICO SE DIVIDIDE EN TRES ERAS:  AZOICA, ARCAICA Y PROTEROZOICA

 

ERA AZOICA

Azoico significa sin vida: Aprox. de hace 4500 a 3800 millones de años.


Periodo en el que la tierra se transforma de una bola incandescente hasta un planeta con núcleo y corteza. Durante millones de años la Tierra era una bola de gases y partículas girando alrededor del sol.  La teoría más compartida es que la Tierra se fue formando por acreción o agregación de la materia circundante cuando se estaba formando el Sistema Solar Planetario.

Es decir, la Tierra debido a la acción de su fuerza de gravedad, atraía hacia sí la masa o materia que la rodeaba.

Al mismo tiempo la Tierra era visitada por asteroides que al chocar con ella aportaban nuevos materiales y una gran energía calorífica por efecto del impacto. Así la Tierra se mantuvo durante millones de años  en un estado incandescente, lo que provocó bajo la influencia de la  gravedad, que los elementos más pesados, sobre todo el hierro y el níquel, cayeran hacia el centro de la Tierra para formar el núcleo y los silicatos más ligeros se movieran hacia arriba para formar la corteza y el manto.

Así la Tierra iba ganando en masa, mientras que su núcleo rico en hierro se iba magnetizando.

Finalmente, la temperatura bajó lo suficiente como para permitir la formación de una corteza terrestre estable, la litosfera.

La Tierra poco a poco se fue estabilizando aunque la corteza terrestre, al final de este periodo, seguía siendo muy frágil y con una enorme cantidad de movimientos provocados por   terremotos y erupciones volcánicas.

 


ERA ARCAICA

Aprox. de hace 3800 a 2500 millones de años.


La corteza se fue enfriando y se formaron las primeras rocas ígneas y metamórficas.

La actividad volcánica seguía siendo muy intensa, lo que motivaba que grandes masas de lava saliesen al exterior y aumentasen, al enfriarse y solidificarse,  el espesor de la corteza, mientras que por encima se formaba una capa de gases, la atmósfera, compuesta por elementos como el hidrógeno, metano, amoniaco y CO2, pero carente todavía de oxígeno.

En las erupciones, a partir del oxígeno y del hidrógeno se generaba vapor de agua, que al ascender por la atmósfera se condensaba, dando origen a las primeras lluvias. Al cabo del tiempo, con la corteza más fría, el agua de las precipitaciones se pudo mantener líquida en las zonas más profundas de la corteza, formándose los mares y océanos, es decir, la hidrosfera.

 

Una vez preparado el escenario con la hidrosfera, el agua; la atmósfera, el airela litosfera, la tierra; y el fuego del núcleo como fuente de energía y movimiento, se inicio  un periodo de evolución química que culminaría con la formación de las primeras células procariotas dando comienzo una nueva etapa evolutiva, la Vida. Nacen las algas verde-azules y las bacterias, dando comienzo el reino Moneras (organismos unicelulares procariotas).

Habían pasado 2000 millones de años.


La Luna


Un elemento importante y de gran influencia en nuestro planeta es la Luna.

Hay varias hipótesis de como surgió, la más extendida es la del "gran impacto". Según esta teoría, hace unos 4.500 millones de años, en los albores de la formación terrestre, un cuerpo del tamaño de Marte, chocó contra la joven Tierra y como resultado se formó nuestro satélite cuya materia es  mezcla de los dos mantos de ambos cuerpos, (la Tierra y el planeta). Este choque produjo la inclinación del eje terrestre con respecto a la eclíptica, lo que provoca las estaciones terrestres a lo largo del año, con las importantes consecuencias en muchos seres vivos que este hecho conlleva.

Además la influencia gravitatoria de nuestro satélite sobre la Tierra produce las mareas y estabiliza el eje de rotación terrestre impidiendo cambios climáticos bruscos, lo que sería perjudicial para la  vida.

A diferencia de la Tierra, la Luna al no tener un interior con un núcleo activo  y no poseer una masa importante, no posee ni el magnetismo ni el poder de atracción gravitatorio de la Tierra, por lo que carece de atmósfera.  Esto produce que el efecto de la craterización en su superficie sea evidente como sucede en Mercurio y en menor grado, en Marte.

 



ERA PROTEROZOICA

Aprox. de hace 2500 a 560 millones de años.


Tiempo de vida inicial: la célula eucariota.

Proterozoica  significa "tiempo de vida inicial". En los océanos primarios con un ambiente cálido y húmedo, ya algunas moléculas complejas habían conseguido unirse para formar los primeros organismos principio de la vida, surgiendo las primeras células procariotas, algas verde azules y bacterias. Las algas verde-azules son organismos capaces de sintetizar elementos necesarios para su crecimiento a partir de moléculas muy simples y energía solar liberando oxígeno a la atmósfera, es decir son capaces de producir la fotosíntesis.

 

Su proliferación hizo posible que nuestro planeta se fuera enriqueciendo en oxígeno y se fuera formando una capa de ozono, lo que permitió hace unos 1.800 millones de años, el siguiente gran paso evolutivo: el nacimiento de la célula eucariota.

Las células eucariotas son las células de animales y plantas propiamente dichas. Son células que cuentan con un núcleo rodeado de una membrana y están perfectamente adaptadas al oxígeno.

Geológicamente la corteza seguía enfriándose, la atmósfera se transformó y los océanos se estabilizaron. Aunque seguían sucediendo grandes catástrofes, como glaciaciones y con menor frecuencia  impactos de meteoritos, que provocaron grandes extinciones biológicas. La actividad volcánica seguía siendo muy intensa en América y surgió la cordillera de los Hurones en Canadá.

La superficie terrestre estaba agrupada en un gran continente denominado Pangea (toda la tierra).


En este ambiente todavía bastante inestable, hace unos 1300 millones de años se diversificaron las primeras algas marinas pluricelulares con lo que surge otro de los grandes saltos evolutivos: la aparición de los seres pluricelulares a partir de las células eucariotas. Surgen los cuatro reinos restantes (Protistas, hongos, plantas y animales).

Los seres pluricelulares formados por gran número de células, es otro de los milagros de la evolución:  la asociación de elementos simples, la célula eucariota, que pierden su independencia para formar parte de organismos más complejos. Cada forma celular realiza una función específica y se forman grupos de células  diferentes para realizar funciones diferentes.  Estos nuevos seres se reproducen a partir de una célula madre, formada por la unión de una célula sexual (gameto) femenina con otra masculina.

La célula

Del latín cellulae: pequeño compartimiento o celda, es la unidad básica de estructura y función de  todos los organismos vivos. Está formada por un núcleo que es el espacio que contiene la mayor parte del ADN celular, que es la molécula portadora de la información genética y puede estar delimitado o no por una membrana conocida como membrana nuclear. Esta membrana es la que permite el intercambio selectivo de sustancias e información con el medio ambiente.

Las células procariotas son las que carecen de membrana nuclear y son típicas de organismos unicelulares inferiores como las bacterias (procariontes). Las eucariotas son las que presentan membrana y son típicas de algunos organismos unicelulares como hongos y algas y de todos los organismos superiores (eucariontes).

La aparición de la célula eucariota es fundamental en el desarrollo de seres vivos cada vez más complejos.

Es en este momento cuando surge la reproducción sexual. Los genes se mezclan con una aportación genética de la célula materna y otra de la célula paterna.

De esta forma hay mayor variedad de genes en los descendientes y se acelera la evolución, favoreciendo una adaptación más eficaz a los posibles cambios ambientales.

 

La célula madre


Las células madre son las células origen o fuente normal de vida de todo ser vivo, de modo que se da el principio biológico que "toda célula procede siempre de otra célula viva" y todos los organismos vivos que conocemos están constituidos por células (los seres humanos por miles de millones de células, las bacterias, invisibles a nuestros ojos, por una sola célula).

La generación de nuevas células hijas se produce habitualmente por "división celular" en dos, llamada mitosis, y este es el modo de crecimiento más frecuente en los sistemas vivos y también el modo de reproducción más sencillo, reproducción asexual, en el que las células hijas se individualizan y constituyen un organismo autónomo vivo independiente. (así por ejemplo se reproducen la mayoría de las plantas que tenemos en nuestros jardines, por lo que llamamos esquejes que son clones de la planta madre)" . Javier de las Rivas


En la célula madre, a diferencia de lo que ocurre con la mitosis, el resultado de su división son  dos células una igual a sí misma y otra diferente, especializada. Es decir una célula madre es una célula "genérica" que puede hacer copias exactas de sí misma indefinidamente y adicionalmente tiene la capacidad de producir células especializadas para varios tejidos del cuerpo.


" Desde el origen de las primeras células vivas, que marca el origen de la vida y que sucedió en algún momento del pasado de nuestro planeta biosfera, todo ser vivo celular procede de otro ser vivo y por ello la vida desde su origen es un continuo que no se ha interrumpido y hasta ahora ha sido inmortal: sólo lo vivo transmite vida." . Javier de las Rivas.




Con la diversificación de los organismos pluricelulares y posterior explosión de vida, hace unos 560 millones de años, se inicia el EÓN FANEROZOICO.

 

 

 

REFERENCIAS:

 

LA EVOLUCIÓN
FANEROZOICO
erthzel@yahoo.es
AMAZONA