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En el terciario se rompió el enlace de
tierra entre América del Norte y Europa y, al final del periodo, se
fraguó el que une América del Norte y América del Sur.
EL
PERIODO TERCIARIO SE DIVIDE EN CINCO ÉPOCAS : Paleoceno,
Eoceno, Oligoceno, Mioceno y Plioceno
PALEOCENO
Desde hace aproximadamente 65 millones
de años.
Esta época está marcada por un enfriamiento
global del planeta.
Marca el paso final en la desmembración
del supercontinente Pangea. Los movimientos de la tectónica de placas
separaron finalmente la Antártida de Australia. En el hemisferio norte
se alejó Norteamérica de Groenlandia.
Surge gran variedad de especies en las
aves y adquieren superioridad entre los animales terrestres. Entre las
aves se encontraba la diatryma, ave carnívora con una altura de tres
metros.
Las angiospermas comienzan a ser la forma de vida vegetal dominante. Este cambio es importantísimo ya que estas plantas son la fuente de la mayor parte de los alimentos en que el ser humano y otros mamíferos basan su subsistencia, lo que favoreció su desarrollo y diversificación.
EOCENO
Desde hace aproximadamente 56,5 millones
de años.
Sigue el enfriamiento global.
En el hemisferio occidental se alzaron grandes cadenas montañosas que se extienden hacia el norte y el sur en el oeste de América. El supercontinente de Laurasia siguió desgajándose. Las fuerzas generadas por las colisiones continentales provocaron la orogenia alpina con el alzamiento de los sistemas montañosos alpino e himalayo.
Los mamíferos cobran protagonismo y continúa una rápida evolución de nuevos órdenes de mamíferos. En Europa y Norteamérica aparecieron al mismo tiempo formas ancestrales del caballo, el rinoceronte, el camello y otros grupos modernos, como los murciélagos y roedores similares a las ardillas. Muchos de ellos eran muy pequeños en comparación con las formas actuales. Los pájaros comienzan a propagarse.
El final de esta época fue testigo del nacimiento de los primates y de la primera adaptación de los mamíferos a la vida marina, con las ballenas.
OLIGOCENO
Desde hace aproximadamente 35,4 millones de años.
Las colisiones entre las placas de la corteza terrestre
continuaron sin pausa desde el eoceno. En el hemisferio oriental, los
restos afroárabes e indios del anterior supercontinente de Gondwana
chocaron con Eurasia al norte, cerrando el extremo oriental del mar
de Tetis y dejando en su lugar un residuo muy mermado, el Mediterráneo.
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